La “Conciencia de Archivo” de Juan Mari Brás
Isabelle Anderson
’25 Amherst College
PRAC Summer Mellon Intern, 2025
Introducción
Casi la mitad de los documentos que he visto de la Fundación Juan Mari Brás este verano tienen el mismo mensaje escrito a mano de Mari Brás : “archivar este.” Cuando tuve el placer de hablar con las hijas de Mari Brás, Mari y Rosi, ellas dijeron que su padre tenía su propia “consciencia de archivo” durante toda su vida. Como lo explicó Mari Mari Narváez, Mari Brás creó su “propio sistema de clasificación” para cada documento que relaciona con su larga carrera como independentista puertorriqueño. Ciertamente, cuando abrí mi primera caja de la colección nueva de Mari Brás en la Colección Puertorriqueña de la Universidad de Puerto Rico, su sistema fue evidente. Las cajas que terminé en mi tiempo en la Colección fueron categorizadas de esta manera: “Partido Socialista Puertorriqueña”, “Carpetas” y “Ciudadanía Puertorriqueña”.” Cada una de estas tres cajas revela la dedicación rigurosa de Mari Brás para guardar documentos de estas tres partes distintas de su carrera y lucha por la independencia. Como lo dijo su hija mayor Rosi, “Él guardó TODO; quiere que todos conozcan la dominación de los Estados Unidos y todo lo que hago para mantener su poder y dignidad.”
En este blog, quiero explorar esta percepción del archivo como un sitio para proteger el poder de actores izquierdistas, especialmente bajo condiciones de colonialismo. Es un sentimiento común en espacios intelectuales para ver el archivo y su sistema de clasificación inherentemente político. Como explica Michel Rolph-Trouillot en su libro clasico Silencing the Past, los documentos en un archivo occidental estan vistos como “los recuerdos son representaciones discretas almacenadas en un gabinete, cuyo contenido es generalmente preciso y accesible a voluntad (14). Pero, en realidad, este modelo de historia “asume no solo el pasado para que sea recordado, sino el sujeto colectivo que hace el recuerdo. El problema con esta doble suposición es que el pasado construido en sí mismo es constitutivo de la colectividad”(16). En historias de colonialismo, “la colectividad” en los archivos occidentales frecuentemente es los poderes blancos o europeos. En otras palabras, los documentos en el archivo y los poderes que conservan estos documentos son fundamentalmente políticos.
En Puerto Rico, las carpetas son un fuerte ejemplo de este carácter político del archivo. Con consecuencia de la práctica tan violada del Bureau Federal de Investigación (FBI), tenemos hoy registros tan expansivos sobre las vidas públicas y privadas de nacionalistas famosos como Mari Brás, Pedro Albizu Campos y Lolita Lebrón. Para investigadores del nacionalismo como yo, para bien o para mal, las carpetas de estas figuras frecuentemente tienen información muy valiosa. Al mismo tiempo, es imposible para nosotros ignorar las condiciones siniestras que crearon estas fuentes. Por otro lado, el proceso intencional y diligente de Mari Brás para archivar su vida en sus propias palabras puede proveer una oportunidad para crear un archivo político de las ideologías izquierdistas y contra-colonialismos. Esta investigación va a explorar este nuevo archivo de documentos de Mari Brás para iluminar este camino para un nuevo archivo independentista puertorriqueño.
Las Carpetas
Contexto historico: El Partido Nacionalista, el PPD, y la consciencia politica de Juan Mari Bras
El comienzo de la Gran Depresión en 1929 significó una nueva época para la política de Puerto Rico. En un lado, el relativamente pequeño Partido Nacionalista (PN) fue un perfecto ejemplo de los efectos detrimentales del colonialismo estadounidense: la Depresión iluminó la dependencia de la economía puertorriqueña de las corporaciones estadounidenses. El desplome de la bolsa en los Estados Unidos inmediatamente causó el desempleo y la masiva pobreza en las clases obreras de Puerto Rico, quienes frecuentemente necesitaban empleo de las corporaciones estadounidenses, especialmente del azúcar. (Ayala y Bernabe 96). Pedro Albizu Campos, la figura más importante del PN entre los años 1930 y 1940, representó una huelga de trabajadores de fincas de azúcar con discursos públicos sobre las consecuencias económicas del colonialismo estadounidense (Ayala y Bernabe 105). Por otro lado, la pobreza que aumentaba durante la Depresión fue una inspiración para una nueva conciencia política elaborada por Luis Muñoz Marín. El hijo del político autonomista Luis Muñoz Rivera heredó la mentalidad de compromiso con los Estados Unidos de su padre. Cuando él trabajó para fundar el Partido Popular Democrático (PPD) en (ano), rápidamente desarrolló una relación con el presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt para entregar el “New Deal” a Puerto Rico. Los ganos de esta colaboración crearon popularidad masiva para el PPD, y cuando Estados Unidos decidió que Puerto Rico tuviese su propia constitución y gobierno elegido en 1948, Marín fue elegido para la posición de gobernador y empezó la época del Estado Liberado Asociado (ELA).
Sin embargo, Albizu y el Partido Nacionalista (PN) continuaban su cruzada contra la presencia estadounidense en Puerto Rico después de la elección de Marín, hablando claramente sobre la continuidad de la dependencia económica del archipiélago de su poder colonial y la imposición cultural de los Estados Unidos. Este momento del comienzo del ELA marca la entrada de Juan Mari Brás. Como Mari Brás explicó asimismo en una entrevista con la policía de Puerto Rico en 1954, conoció a Albizu temprano en su niñez (carpeta 09/03/1954). Empezó su carrera como un independentista en la Asociación Nacional de Jóvenes Independentistas en 1944 y continuó en la Sociedad de Independentistas en la Universidad de Puerto Rico (carpeta 13/08/1954). En 1947, Mari Brás fue uno de los estudiantes que desdoblaron la bandera puertorriqueña en la torre de la Universidad de Puerto Rico cuando Albizu regresó al recinto de Río Piedras después de diez años en una prisión estadounidense (Ayala y Bernabé 159). Este acto y la huelga de estudiantes cuando la universidad negó permiso para que Albizu hablara en el recinto contribuyeron directamente a una nueva época de represión para los nacionalistas.
La Ley de La Mordaza y Las Carpetas
Esta confrontación entre estudiantes independentistas y la policía fue el motivo oficial para la Ley de La Mordaza, un acto del Gobernador que criminalizó la defensa de la independencia con consecuencias de pena de cárcel (Poitevin 92). Al mismo tiempo, es importante decir aquí que las carpetas fueron un sistema antes de esta ley oficial. En palabras cortas, las carpetas eran un sistema de espionaje que fue dirigido a cada persona o movimiento que el gobierno estadounidense vio como un peligro para la seguridad de Puerto Rico (Melendez Badillo 115). En la práctica, este sistema invadía las vidas públicas y privadas de figuras en los movimientos de nacionalismo, derechos de obreros y otras izquierdistas (Alamo-Pastrana 104). Las carpetas más tempranas de los años 1930 a 1940 mencionaron a Albizu frecuentemente y a Mari Brás también, empezando en 1944. Como encontré en las cajas de esta nueva colección, la policía de Puerto Rico–en este tiempo manejada por un ejecutivo seleccionado por el presidente estadounidense–escribía de Mari Brás 4 veces antes de la Ley de La Mordaza.
Como explica el autor René Francisco Poitevin, fue después de la Ley de La Mordaza cuando la práctica de las carpetas creció rápidamente con el apoyo del Bureau Federal de Investigaciones (FBI) en los años 1960 y 1970 (92). Este fue el mismo periodo en que Juan Mari Brás subió a una alta posición de liderazgo en el movimiento independentista. En su nueva organización, el Movimiento Pro-Independencia (MPI), Mari Brás enfatizó una acción revolucionaria en el mismo vínculo del activismo de Pedro Albizu Campos (Ayala y Bernabe 226). Como explica el historiador Jorell Meléndez-Badillo, el MPI también tuvo un enfoque de solidaridad con otros países colonizados y con las clases obreras en todo el mundo (163).
Eventualmente, el MPI convirtió su nombre en el Partido Socialista Puertorriqueño en 1971 alineado con su énfasis en el marxismo, pero su política fue la misma. Como una organización abiertamente contra los Estados Unidos y marxista-leninista, el MPI rápidamente se convirtió en un objetivo para la máquina de inteligencia estadounidense.
Las Carpetas en el archivo de Mari Brás
El interés del FBI en Mari Brás y MPI está reflectado en el archivo donde encontré los siguiente:
- 5 reportes de Mari Brás y sus acciones privadas entre enero y junio de 1977
- 10 ediciones de Claridad, el periodico del MPI, colectado por el FBI entre 1976 y 1978
- 33 artículos de periódicos de la corriente dominante sobre Mari Brás y acciones de otras independentistas entre 1977 y 1978
- 9 comunicaciones covertos del empleados de FBI sobre Mari Brás y el MPI
En las carpetas previas de los 1940s la policía solo enfocaba en quien está Mari Brás y sus asociaciones. Sin embargo, los documentos de los 1970 expresan dos metas nuevas: entender completamente la organización del MPI y explotar divisiones entre los movimientos izquierdistas. En una carpeta del FBI en junio de 1977, el autor escribió sobre la “discordia entre el partido”. Discutió el “pobre mostrando” del PSP en las elecciones generales de 1976 y cómo el partido en los meses siguientes luchó entre sus miembros. Finalmente, esta carpeta ofrece un resumen de los líderes del PSP y cómo en este momento el partido ya estaba “inquieto.” Cuando el FBI descubrió una debilidad o un conflicto como este en el partido, frecuentemente trataba deliberadamente que creciera esta discordia. Por ejemplo, en 1964, el FBI escribió un mensaje contra Mari Brás para publicar anónimamente en el boletín del partido Carta Semanal. En el mensaje del director del FBI, él dijo que “el mensaje va a ser enviado de una locación eliminada del área metropolitana de San Juan en que manera que nadie empleado del Bureau está identificado.”
Como sugiere Poitevin, los métodos que el FBI usaba para desestabilizar y reprimir los movimientos independentistas sirvieron como inspiración y práctica para los métodos del COINTELPRO en América Latina y Asia durante la Guerra Fría en los mismos años (90). El autor José Atiles-Osoria también discute que las tácticas del régimen colonial en Puerto Rico reflejan una tendencia más grande de los poderes imperialistas para usar violencia y terrorismo entre sus colonias para mantener sus estatus como “democracias liberales” en el teatro de relaciones internacionales (22). En conclusión, la violencia y el terrorismo contra independentistas como Mari Brás representan los intentos del gobierno estadounidense para acallar las críticas de su poder colonial.
Durante mi conversación con las hijas de Mari Brás, regresé a estas conclusiones de Poitevin y Atiles-Osoria en mi mente. Rosi y Mari discutieron que su padre entendía la importancia de guardar documentos sobre la represión colonial en Puerto Rico para que las siguientes generaciones entiendan claramente que los Estados Unidos tienen una tendencia constante a refinar sus tácticas de represión en sus colonias antes de usarlas en otros países. Como lo dijo Rosi, “Él guardó TODO; quiere que todos conozcan la dominación de los Estados Unidos y todo lo que hago para proteger su poder.” En otras palabras, el acto intencional de Mari Brás para conservar cada documento de opresión fue un intento de mantener su voz de resistencia. La verdad es poder, y nadie–tampoco yo–necesita analizar con detalle las carpetas de este nuevo archivo para entender la intención clara del FBI para romper y asustar cada intento que resiste al poder colonial. Pero, con un archivo descolonial, podemos empezar a condenar estas acciones y hacer que se responsabilicen los poderes estadounidenses.
El Partido Socialista Puertorriqueño
Contexto histórico: Una conciencia de socialismo
Cuando el MPI cambió su nombre en 1971, su ideología quedó igual como mencioné en la sección anterior. Su meta final era la independencia de Puerto Rico con un énfasis específicamente en la crítica del capitalismo (Parlitici 215). Como lo explica el autor Emilio González Díaz, el PSP “unidos a unos intentos muy concretos…a las luchas sociales y obreras ya afrontadas, permiten hablar de una clara radicalización del movimiento independentistas” (94).
En otras palabras, el socialismo y la lucha obrera representaron una oportunidad para la radicalización del nacionalismo en un nivel popular.
Al mismo tiempo, el PSP fue una organización que aceptó las luchas de varias causas políticas que pueden asociarse con la independencia de Puerto Rico. Como lo dijo la hija de Mari Brás, Mari, “Para (mi padre), todos los movimientos izquierdistas necesitan trabajar para el derecho del país a su independencia y que todos en la izquierda piensen de Puerto Rico como su propio país.” Por lo tanto, esta sección va a revelar las solidaridades entre el PSP que el archivo de Mari Brás documenta en detalle.
Solidaridad internacional para el Tercer Mundo
En los años siguientes después de la creación del estatus de “Estado Liberado Asociado” en Puerto Rico, los Estados Unidos abogaron por la eliminación de Puerto Rico de la lista de colonias que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) había empezado en 1960 (Melendez-Badillo 165). Obviamente, las independentistas pidieron el caso para Puerto Rico como una colonia que continúa en estos mismos años. En 1972, por primera vez, el MPI/PSP obtuvo una audiencia con el Comité Especial de Colonización (Ayala y Bernabe 227). El archivo de Marí Brás contiene cada resolución que presentó el MPI/PSP en 1972 y cada tiempo siguiente que apareció ante el Comité. En 1973, usando el lenguaje exacto de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales (número 1514), Mari Brás pidió un paseo de independencia claramente para Puerto Rico. El MPI/PSP presentó su resolución en 1973 con la ayuda de otros países del tercer mundo. El Movimiento de Países No Alineados presentó una resolución en apoyo a Puerto Rico diciendo que “considerando que Puerto Rico es una nación latinoamericana que jamás ha podido ejercer su autodeterminación”.” En 1976 y 1979, el Movimiento No Alineados ofreció resoluciones similares en apoyo de Puerto Rico. Estos discursos en la ONU representan un ejemplo claramente de la solidaridad internacional que Mari Brás deseaba para su partido.
En 1972 también, el MPI/PSP coordinó con el movimiento anti-guerra en Vietnam para resistir el servicio militar obligatorio (Black 311). Encontré en el archivo de Mari Brás una carta de él en su capacidad de Secretario General de PSP a Héctor Dávila Alonso, el Presidente del Comité Resistencia a Servicio Militar Obligatorio. En el mismo cartapacio hay un mensaje de Dávila Alonso para las protestas contra la Guerra en Vietnam de las que Mari Brás y el PSP participaban en este mismo año. Como explican Ayala y Bernabe, las ideologías contra-guerra en Vietnam y de nacionalismo puertorriqueño eran tan compatibles: “La realidad que jóvenes de la isla estaban reclutados para servicio militar cuando residentes de la isla no tienen representación en Congreso aparece como incompatible con democracia estadounidense” (230).
Probablemente la parte más documentada del trabajo realizado por el PSP en solidaridad internacional es la documentación del Tercer Congreso del PSP en 1982. Para este evento, Claridad publicó una edición especial que se llama “Palestina en Rojo: Suplemento Especial dedicado al Pueblo Palestino con motivo del Tercer Congreso del Partido Socialista Puertorriqueño”. Esta edición incluye varios artículos sobre las consecuencias del imperialismo occidental y el sionismo en Palestina. De la misma manera que el PSP entendió las conexiones entre las luchas de liberación de Puerto Rico y Vietnam, los autores de Claridad para la edición del Tercer Congreso también conectaron las luchas de Puerto Rico y Palestina. Los autores discuten que el sionismo “se caracteriza por servir de punta de lanza militar y fuerza de estabilización, primero al imperialismo inglés y luego al norteamericano.” Como Puerto Rico, Claridad dijo que Palestina era una víctima del imperialismo estadounidense.
Durante este Congreso, el PSP también aprobó algunas resoluciones prometiendo su apoyo a luchas descolonialistas en Cuba, Nicaragua y El Salvador. Sobre Cuba, la organización dijo que su revolución “abrió una nueva etapa en la larga lucha de los pueblos de América Latina por su libertad ,progreso y legítima independencia.” El PSP discutió que en Cuba, también en Nicaragua y El Salvador, la influencia de los Estados Unidos frecuentemente amenazaba el derecho a la autodeterminación. Así que, en relación a Puerto Rico, el Tercer Congreso concluyó que las luchas de estos países estaban vinculadas con la liberación de todo el Tercer Mundo de países occidentales y capitalistas como los Estados Unidos.
Solidaridad con el movimiento obrero

Con su título como una organización socialista, es obvio que el PSP también tenía relaciones cercanas con la lucha obrera en Puerto Rico en los años 1970 y 1980. En octubre de 1972, Mari Brás asistió al Congreso de Trabajadores y dio un discurso sobre una alianza nueva entre el movimiento obrero y las independentistas. Empezó su discurso diciendo que en el PSP “habíamos llegado a la conclusión de que una debilidad intrínseca a la organización de independentismo era su divorcio del movimiento obrero de Puerto Rico”. En esta oración, Mari Brás explicó la tendencia del PSP para combinar varias luchas entre una sombrilla grande y la meta de liberación, un fenómeno presente en su solidaridad con los movimientos contra-guerra y contra-sionismo. Mari Brás también identificó el “enemigo principal” de los dos movimientos como “la burguesía como clase a nivel nacional y a nivel internacional.” De la perspectiva de las independentistas, Mari Brás discutió que esta clase burguesía en Puerto Rico fue aliada con la “intervención norteamericana” al detrimento de condiciones mejores para la clase obrera. En conclusión, Mari Brás pensó que la última meta del PSP y el Congreso fue una revolución anticolonial e implementación inmediata de un estado socialista.
Diez años después durante el Tercer Congreso PSP mencionado en el sección arriba, el PSP una vez más enfatizó la lucha interconectada del movimiento sindical y nacionalismo, diciendo en un resolución que la “crisis de capitalismo” fue consecuencia de la “relación colonial y la economía dependiente, afecta directamente las oportunidades de empleo, las condiciones de trabajo y los derechos de los trabajadores.”
Conclusión: Una Lucha Unida
En el discurso de introducción para el Tercer Congreso PSP, el presentador anónimo del partido dijo que el “gran movimiento independentista” necesita ser “capaz de recoger planteamientos y reivindicaciones diversas por los que clama nuestro pueblo y amarrarlos en un programa coherente, como alternativa real a la crisis actual.” El PSP trataba de realizar esta meta con alianzas concretas con varios movimientos para crear una coalición unida para la liberación de todos los personajes oprimidos por imperialismo y capitalismo. El archivo de Mari Brás representa esta meta en claridad con los vínculos sinceros entre el movimiento contra-guerra, El Movimiento de Países No Alineados y el movimiento obrero.
Ciudadanía Puertorriqueña
Contexto histórico: Ciudadanía estadounidense y su oposición
En 1917, menos de veinte años después del comienzo del colonialismo estadounidense en Puerto Rico, el Presidente Woodrow Wilson aprobó la Ley Jones-Shafroth para asignar a puertorriqueños como ciudadanos estadounidenses. Las motivaciones de Wilson y su gobierno para esta Ley son varias. En la perspectiva de la académica de la ley Lisa Marie Perez, la “ciudadanía inferior” de la Ley Jones-Shafroth representa una continuación del racismo presente intrínsecamente en el sistema de ley estadounidense (1032). Es verdad que esta ciudadanía de 1917 y hasta hoy no ofrece el derecho para que los puertorriqueños viviendo en la isla puedan votar por presidente o expresar muchos de los otros derechos de ciudadanías de cada estado de la unión. Cuando el Presidente Wilson aprobó la Ley Jones-Shafroth, la mentalidad de muchos puertorriqueños en la isla era la misma que la de Pérez. El Partido Unión, una versión temprana de resistencia a la regla estadounidense sin autodeterminación, vio la Ley como un paso en la dirección de estadidad (Ayala y Bernabe 57). Por otro lado, los autores Cesar J. Ayala y Rafael Bernabe discuten que la Ley fue un “gesto ambiguo” porque últimamente la sola cosa que lo afirmó fue “la permanencia de la regla estadounidense” (58). Melendez-Badillo concluyó similarmente que la Ley aseguró que “los puertorriqueños siguen siendo ciudadanos de segunda clase” (108).
Las motivaciones de los Estados Unidos en la aprobación de esta ley son complicadas también. En un sentido, el autor José A. Cabranes discutió que el Congreso estadounidense pensó al inicio del siglo XX que la ciudadanía para los puertorriqueños pudo “reforzar un sentido de pertenencia” en su nuevo imperio (442). Al mismo tiempo, autores puertorriqueños contemporáneos discutieron que los Estados Unidos solo querían más ciudadanía para luchar en la Primera Guerra Mundial (history website). Esta perspectiva fue reforzada con el servicio militar obligatorio en la guerra de Vietnam que Juan Mari Brás y sus compañeros lucharon contra.
Cualquier motivación o razón por la Ley Jones-Shafroth, quedó en placer durante toda la vida de Mari Brás, y en sus años finales, él empezó una campaña para cambiarse.
La lucha para ciudadanía puertorriqueña en el archivo de Mari Brás
Empezando en 1993, Mari Brás trataba de renunciar a su ciudadanía estadounidense y discutir en términos legales cómo puede existir una ciudadanía puertorriqueña independiente de los Estados Unidos. Cada paso de este proceso podemos verlo en el archivo de Mari Brás. En diciembre de 1993, Mari Brás escribió al Secretario de Estado estadounidense Warren Christopher para pedir el formulario de renuncia de ciudadanía. (argumento de Mari Bras carta 20/12/1993). Usando el código estadounidense, sección 1481, Mari Brás comunicó a Christopher que ya renunció a su ciudadanía con un notario público y solo necesita los documentos necesarios de un empleado diplomático estadounidense. Cuando Wharton trató de establecer que si Mari Brás renunciaba a su ciudadanía no podía entrar a Puerto Rico, él respondió en un comunicado de prensa público que “yo no acepto que los Estados Unidos tenga derecho o autoridad para impedir mi regreso a Puerto Rico. Puerto Rico es el país donde nací…no estoy renunciando, ni ahora ni nunca, a mi fidelidad e incondicional adhesión a esta, mi única patria y nación.” Finalmente, en octubre de 1994, Mari Brás viajó a Caracas, Venezuela, para renunciar a su ciudadanía oficialmente con un formulario del Secretario de Estado.
Después de su renuncia oficial, contestaciones de sus acciones continuaban para Mari Brás. En 1996, él trató de registrarse como un “elector bona fide con derecho al voto” con la Comisión Estatal de Elecciones de Puerto Rico (carta de 14/03/1996). Inicialmente, el secretario de la Comisión Ramón M. Jiménez Fuentes aceptó su registro (certificación de 19/03/1996). Sin embargo, Miriam J. Ramírez de Ferrer, una abogada y aliada con el movimiento proestadidad, empezó en el verano de 1996 a invertir la decisión de Jiménez para privar el derecho al voto de Mari Brás. Este movimiento empezó un juicio largo y complicado del nombre Ramírez Ferrer v. Mari Brás. La pregunta de este juicio fue básicamente si un ciudadano puertorriqueño puede votar en elecciones puertorriqueñas sin ciudadanía estadounidense.
Ramírez de Ferrer dijo no, Mari Brás dijo sí. Mari Brás salvó el argumento de Ramírez de Ferrer donde ella dijo “La realidad legal creada por las leyes de Puerto Rico no viene por imposición de los Estados Unidos”. Sino que las leyes establecidas por el pueblo de Puerto Rico en el ejercicio de gobierno propio bajo nuestra Constitución” (exhibición 6).
Obviamente este sentimiento de Ramírez de Ferrer fue un insulto a Mari Brás como un independentista. Él respondió con un argumento en favor de la diferencia entre nacionalidad y ciudadanía: “La nacionalidad es el vínculo natural, de la persona, con su nación. La ciudadanía es su vínculo jurídico que le da derechos a participar, igual que todos los demás, en el gobierno de la nación.” En defensa de su derecho a votar entre Puerto Rico, continuó con este “Yo renuncie a todos los derechos y privilegios de la ciudadanía de Estados Unidos. Pero no a los derechos que me corresponden como ciudadano puertorriqueño. Yo vivo y trabajo y voto en Puerto Rico porque soy puertorriqueño, y no porque sea ciudadano norteamericano.”
Los comentarios de Ramírez de Ferrer y Mari Brás revelan una tensión más grande del juicio. Sí, el juicio fue sobre el derecho de votar, pero en términos generales, fue también una pregunta sobre en qué medida puede existir Puerto Rico independiente de los Estados Unidos. Ramírez de Ferrer discutió que el sistema de ley puertorriqueño “no viene por imposición” pero está vinculado permanentemente a la ciudadanía estadounidense. Por otro lado, Mari Brás discutió que Puerto Rico fue tan distinto de los Estados Unidos que sus leyes y sistema electoral pueden vivir independiente de su influencia. Este argumento es una poderosa proclamación para la independencia que Mari Brás desarrolló con máquinas legales.
Conclusión: Una conquista concreta
Últimamente, después de dos decisiones en favor de Mari Brás, el juicio cerró con la conclusión de que existe una ciudadanía y derecho a votar único en Puerto Rico. El archivo de Mari Brás reveló que este proceso fue un ejemplo brillante usando los particulares de la ley colonial al beneficio de los independentistas. Durante su carrera, él usaba algunos métodos para promover su causa de liberación. Alianzas con el Tercer Mundo y el movimiento obrero fueron uno, pero la ley fue una herramienta tan valiosa que Mari Brás era un maestro. Primeramente con los artículos de la ONU y después con las leyes de ciudadanos norteamericanos, Mari Brás usaba su intelecto poderoso para avanzar el movimiento nacionalista. Ramírez de Ferrer v. Mari Brás fue la culminación de esta lucha que podemos ver cada paso en el archivo.
El Archivo Independentista
Este “blog” es tan largo porque la carrera de Mari Brás fue él mismo. Cada día que trabajaba en la Colección Puertorriqueña, aprendía una nueva parte de su vida. La dedicación de Mari Brás para salvar cada uno de sus pensamientos, comunicaciones y discursos expresa, en mi opinión, un sueño para un archivo independentista. Esta colección ofrece una oportunidad para ver las carpetas, alianzas izquierdistas y leyes estadounidenses a través del lente de los actores que frecuentemente son marginalizados o representados en historias de corrientes dominantes.
Cuando escribí mi tesis de bachillerato sobre feministas izquierdas en Puerto Rico, frecuentemente tenía la experiencia de académicos estadounidenses diciendo que mi tema fue un “nicho específico”.” Tuve una clase donde necesité explicar la relación entre Puerto Rico y los Estados Unidos a un grupo de estudiantes que pensaban mayormente que Puerto Rico tiene una voz igual en el gobierno de los Estados como Virginia y Massachusetts. Para la mayoría de mis compañeros en los Estados Unidos, esta historia de la lucha independentista sí es un “nicho”.”
Pero mi sueño con este nuevo archivo es para que futuros investigadores puedan ver a Puerto Rico como el centro de los discursos contemporáneos sobre derechos humanos, protecciones constitucionales y autodeterminación. Como mi mentora Laura Briggs dijo en su libro influyente Reproducing Empire, “Puerto Rico es el lugar más importante en el mundo.” Pienso que el archivo de Juan Mari Brás expresa el mismo.
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